Ut Ómnibus Glorificetur Deus (para que en todo sea glorificado Dios).

Santa Regla de San Benito, capítulo 57.

jueves, 1 de octubre de 2026

El hedor del pecado.


 


El abad Macario, a su vez, de lo que hablaba era de la caverna del pecado.


-Cuando la caverna oscura se convierte en refugio de serpientes y su propietario lo advierte, cuelga luces en ella y quema incienso. Las serpientes, entonces, son arrojadas fuera y los hombres se ponen a vivir en la caverna. Del mismo modo, cuando nuestro cuerpo sea el lugar en el que residen las serpientes del pecado, apenas se encienda en nosotros la chispa de la apertura del alma, el pecado es arrojado fuera. Y entonces es esta luz la que -siendo como es, el temor de Dios-habita en nosotros.

La caverna es nuestro cuerpo. Las serpientes son el pecado. El Señor de la caverna es el alma. Y la luz de apertura del alma es el Espíritu. Quienes se instalan después en la caverna son las virtudes. Y aquel que quema el incienso es el Abad.





APOGTEMAS 
de los padres del desierto.
Ediciones Monte Carmelo.