... el que quiera vida interior necesita desearla vivamente y pedirla a Dios, aplicándose a ella con toda diligencia. De nuestro Señor viene la gracia y los auxilios para las prácticas externas y para los ejercicios amorosos del hombre interior, en la medida que cada uno se dispone, haciendo lo posible de su parte.
Herp
Directorio de Contemplativos.
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