Nadie puede llenar el vientre de repente, ni tan poco vencer la pusilanimidad de una sola vez. Ella cederá tanto más pronto cuanto más pronto sea tu compunción; pero en la medida que ésta sea insuficiente, seguiremos siendo cobardes.
A menudo los inclinados a la sensualidad son comprensivos, misericordiosos y fáciles para llorar con otros o halagarlos; en cambio los que tienen celo por la castidad no poseen estas disposiciones en el mismo grado.