Ut Ómnibus Glorificetur Deus (para que en todo sea glorificado Dios).

Santa Regla de San Benito, capítulo 57.

domingo, 16 de agosto de 2026

Compunción.



 ¡Desventurado de mí! El Padre celestial creó mi alma superior a todas las cosas sensibles, la adornó con sus más ricos dones, la escogió por esposa querida..., y yo he huido de El y lo he perdido. ¡Padre mío!, ¡amor mío! ¡Ay, ay, desgraciado de mí! ¿Qué he hecho?, ¿Qué es lo que me he perdido? Perdiéndoos a Vos me he perdido a mí mismo, he perdido la amistad de los ángeles del cielo, se ha desvanecido como el humo toda mi felicidad, mi alma ha quedado sola y desnuda de todo bien...

¡Oh dureza del corazón humano, que tales pecados es capaz de cometer!; ¡oh corazón más duro que el bronce, que no te quiebras de dolor! En otros tiempos más felices, mi alma era la esposa amada del Rey de la Gloria; ahora no merece ser su vil esclava... 


SUSÓN.

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