La tierra era invisible e informe, las tinieblas cubrían el abismo y el Espíritu de Dios se cernía sobre las aguas. La tierra era invisible e informe antes de que Dios dijera: Hágase la luz, y antes de que se separase la luz de las tinieblas, como indica el orden de la narración. Y puesto en lo que viene a continuación, Dios manda que sea el firmamento y lo llama cielo... Ahora sin embargo, dicen: "las tinieblas cubrían el abismo, ¿qué es el abismo? Sin duda aquel en el que estarán el diablo y sus ángeles. Y esto indica también claramente en el Evangelio, cuando se dice del Salvador: los demonios que expulsaba le rogaban que no les mandase ir al abismo.
Por eso, Dios disipa las tinieblas, como dice la Escritura. Y dijo Dios: Hágase la luz, y la luz se hizo. Y vio Dios que la luz era buena, y separó Dios la luz de las tinieblas. Y Dios llamó a la luz "día" y a las tinieblas "noche". Y atardeció y amaneció, un día.
ORÍGENES.
Homilías sobre el Génesis.
Biblioteca de patrística.
Edt. Ciudad Nueva.

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