La gracia actúa comúnmente según la disposición de la naturaleza, en el plan de llevarla hasta la perfección. Puede, además, la gracia de Dios operar conforme a la disposición que han logrado nuestros actos. El Señor da gracia a cada uno, según que se prepare y muestre idóneo para recibirla y usarla.
HERP.
DIRECTORIO DE CONTEMPLATIVOS.
EDICIONES SÍGUEME.

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