De las pasiones algunas pertenecen a la parte irascible, otras a la parte concupiscible del alma. Ambas se mueven por medio de los sentidos, y se mueven cuando el alma se encuentra fuera de la caridad y del dominio de sí.
Máximo el Confesor
Yo os digo: no hagáis frente al malvado, pero si alguien te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la otra, y si alguien quiere disputar contigo y tomar tu túnica, déjale también el manto, y si alguien te exige andar una milla, anda dos con él. ¿Por qué? Para conservarte sin ira y sin tristeza, corregir a aquél mediante tu paciencia y conducir a ambos, bueno como es, bajo el yugo de la caridad.
Máximo el Confesor